En enero de 2017, Santa Olga vivió una de las tragedias más impactantes de su historia. Los incendios forestales que afectaron la zona avanzaron con gran rapidez, destruyendo gran parte de la localidad y dejando a cientos de familias sin hogar.
Frente a esta realidad, nos hicimos presentes para acompañar a la comunidad en medio del dolor y la incertidumbre. En esta oportunidad también incorporamos obras de teatro especialmente preparadas para entregar un mensaje de esperanza, fortalecimiento emocional y apoyo espiritual. Además de la ayuda entregada a la comunidad, compartimos tiempo de conversación, acompañamiento, consejería espiritual y oración con quienes estaban enfrentando el difícil proceso de reconstruir sus vidas. Porque creemos que, junto con reconstruir hogares, también es importante restaurar la esperanza de las personas y acompañarlas en los momentos difíciles que les ha tocado vivir.